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viernes, 8 de abril de 2011

Película "RECUENTO"

FICHA TÉCNICA:
Título original: Recount
Genero: Drama
Director: Jay Roach
Guión: Danny Strong
Personajes: John Hurt, Tom Wilkinson, Kevin Spacey y Laura Dern
Productor: Kevin Spacey
Fotografía: Jim Denault
Música: Dave Grusin
Productora: HBO Films
Nacionalidad: USA
Año: 2008
Duración: 1h,51m
Web oficial: www.hbo.com
Trailer: www.youtube.com
Ubicación del films: La película fue filmada sobre todo adentro Jacksonville, La Florida. Muchas escenas fueron tiradas en el pasillo de ciudad, el palacio de justicia federal, o Torre de Riverplace. Otras escenas fueron tiradas en la localización en el Tribunal Supremo de la Florida y el exterior del Tribunal Supremo de los E.E.U.U.

SÍNTESIS:
Año 2000. Las elecciones presidenciales de los Estados Unidos tienen lugar en todos los estados del país. En un recuento de votos igualado entre Al Gore y George W. Bush, el estado de Florida se dispone a votar en unas elecciones no exentas de polémica.

En los escrutinios iniciales la balanza se inclina hacia Bush, y Al Gore sorprendido por el resultado, impugna el recuento. La denuncia del candidato por el partido demócrata dejará entrever una serie de irregularidades en el sistema de votación y la Corte Suprema de los Estados Unidos se verá obligada a dictar una sentencia que favorezca a uno de los dos candidatos a la presidencia.

La película ha sido dirigida por Jay Roach ("Los padres de él", la saga "Austin Powers") que ha contado con un elenco de actores de primera línea, como Kevin Spacey ("Medianoche en el jardín del bien y del mal", "Superman Returns (el regreso)"), los británicos John Hurt ("V de vendetta", "Los crímenes de Oxford") y Tom Wilkinson ("Michael Clayton", la serie "John Adams"); y Laura Dern ("Year of the Dog") que destaca en su papel de Catherine Harris, secretaria de Estado de Jeb Bush, hermano del propio George W. Bush, cuando fue gobernador de Florida.

La película, que produjo la prestigiosa cadena de televisión HBO, obtuvo 6 nominaciones en los Premios Emmy 2008.




viernes, 1 de abril de 2011

Think Politics with Google

El pasado 29 de Marzo se desarrollo en la Republica Argentina el envento ThinkPolitics with Google orientado a reflexionar sobre el rol de Internet y las herramientas Web 2.0 en las campañas políticas.

A inicios de un año electoral en ese pais, Google invitó a todos los involucrados en la comunicación política y planificación de estrategias de campaña a compartir un encuentro donde acercamos las últimas tendencias en acciones on-line y conversar sobre su eficacia en los resultados electorales.

Reconocidos expertos presentaron casos de éxito a nivel mundial, nuevas tendencias, consejos prácticos para desarrollar estrategias exitosas y debatieron sobre el rol de Internet en la formación de opinión pública.


Presentaciones:



Presenta: Victor Valle, Director de Ventas Online para América Latina de Habla Hispana, Google Inc.

Presenta: Mía Cambronero, Global Campaigner y Social Media Manager, Avaaz.org.

Presenta: Hernán Nadal, especialista en movilizaciones públicas y recaudación de fondos a través de nuevos medios.

jueves, 31 de marzo de 2011

Discursos Políticos Fundamentales: Barack Obama en su victoria electoral (5 de Noviembre de 2008)


¡Hola, Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.

Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.

Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.

Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.

Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.

Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.

El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.

Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.

A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.

Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares

Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.

Esta es vuestra victoria.

Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.

Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.

Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.

Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.

Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.

Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.

En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.

Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.

Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.

Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.

Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.

Sí podemos

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.

Sí podemos.

Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".

Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.

Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?

Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.

Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios los bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

lunes, 28 de marzo de 2011

Playboy entrevista a JJ Rendon

Conversador, sencillo, amante de las cosas bellas, solitario y tímido. Un hombre sagaz, un samurai, un servidor en busca de la armonía espiritual. Así es este caraqueño, uno de los personajes más influyentes en la política latinoamericana de los últimos años.

A las 11 de la mañana me preparo para conducir hasta Brickel Bay, donde entrevistaré a JJ Rendón, el alquimista de la política del siglo 21. Un personaje a quien muchos temen, otros envidian, todos critican y al cual, pocos conocen. Después de tres horas de conversación intensa, amena y totalmente didáctica, lo describo como un individuo forjado del más puro acero inoxidable, con una mente educada y entrenada para el constante aprendizaje y con una sensibilidad que no le permite alejarse de la realidad que se vive en el mundo de hoy.

JJ nació en Venezuela, en la parroquia San Juan, en el Hospital Militar, para ser más exactos. Vivía en Coche, en un apartamento de interés social. Hoy es una de las figuras más destacadas de Latinoamérica.

PLAYBOY: En alguna oportunidad te escuché hablar de la Memética, ¿qué es eso?
JJ: Es una ciencia joven, tendrá unos 30 años más o menos. Plantea que así como se transmiten contenidos genéticos de una generación a otra, así mismo se transmiten contenidos y comportamientos culturales, los cuales, a su vez, tienen influencia sobre las personas. Así como hay selección de los genes, así también hay selección de los Memes. Las personas seleccionan como relevante una cosa u otra dependiendo de los Memes que han adquirido. Por ejemplo, el miedo a la oscuridad es un Meme. El concepto de adentro o afuera es un Meme. El concepto de que la mujer es inferior y el hombre superior, eso es otro Meme. Todos tenemos muchos Memes en común. No entenderlos hace que tengas actitudes que crees que son tuyas y no lo son, porque son heredadas.

PLAYBOY: ¿Y para qué sirve todo eso?
JJ: Una persona puede tener miles de Memes, y lo interesante es poder defiinirlos, o saber cuáles son, para cambiarlos si le están perjudicando, o utilizarlos a su favor. Distinguir qué Memes te impusieron, y qué Memes no, tanto en la cultura, como en el país, los amigos, la religión, la escuela, etcétera, es una investigación de vida. Al final, romper con esos Memes y crearte otros nuevos es muy importante. El tratamiento para Venezuela sería como curar los Memes de un sadomasoquista. Tendríamos que desacostumbrar a la sociedad venezolana a que la maltraten.

PLAYBOY: ¿Siempre has sido tan complejo?
JJ: Tuve un tío que fue muy importante en mi vida, el actor Edmundo Valdemar. A los tres años, yo le hacía preguntas como: “¿por qué existen las ronteras? ¿Por qué uno necesita pasaporte? ¿Por qué no hablamos un mismo idioma? ¿Por qué la gente cambia papel por cosas? Y él me las espondía todas. Cuando estaba en tercer grado, una maestra nos puso como tarea llevar una lista de los libros que habíamos leído. Yo llevé una lista de 267 textos. La maestra me sacó de clases porque yo era un mentiroso. Mi mamá fue al colegio a reclamar. Le dijo a la directora que me preguntara sobre los libros. En tercer grado yo había leído: “Los Miserables”; “La Madre”, de Máximo Gorki; “El Conde de Montecristo”; todas las obras de Julio Verne; “El Profeta”, de Kahlil Gibran; “La Guerra y la Paz”, de León Tolstoi. Leía el Atlas. Me sabía de memoria las capitales del mundo. A mí nadie me explicó que había que leer cosas a ciertas edades; mis padres nunca me limitaron. Desde niño estaba en una búsqueda intelectual, de sentimientos, de pensamientos, que los demás niños, no es que no tenían, sino que nunca se lo estimularon. Eso te lleva a la soledad. Era una persona muy sola, y esa soledad todavía me acompaña, es un karma. Tenía y tengo muy pocos amigos, muchos conocidos, pero pocos amigos. Soy un marciano.

PLAYBOY: Y el personaje actual, JJ Rendón, ¿lo creaste tú?
JJ: No, no lo inventé yo. Lo creó una persona que influyó mucho en mí, Lee Preschel, venezolano, figura emblemática del mundo publicitario. Fundador de Walter Thompson. Muy pocos conocen sus logros. Así como él, he tenido mucha suerte en conseguir, durante diferentes etapas de mi vida, personajes que llenaron espacios de conocimiento, de orientación, de estímulo, de impulso, los cuales me presentaron gente o me promovieron. Lo que me faltó de relaciones sociales, me sobró en calidad de relaciones importantes que me marcaron. Lee me dijo un día: “Juan José es un nombre muy suave, y tú vas a tener una vida ruda, fuerte, de enfrentamientos. De modo que inventa un personaje, exprésate”. Mi casa, por ejemplo, es una expresión de mi personalidad. Me gusta el minimalismo, me encanta el orden, me gustan las flores, los colores, los paisajes. Yo lo podría resumir en una palabra: adoro la estética. Lo que perciben los de más es una expresión de lo que yo soy. Algunas características se volvieron radicales con el tiempo. Soy totalmente predecible dentro de mis códigos. El mito lo han creado los demás. Mi única limitación son las leyes.

PLAYBOY: ¿Cómo es JJ, el individuo?
JJ: Una persona que trata de vivir en paz y vive en un templo, mi espacio.

PLAYBOY: ¿Y el profesional?
JJ: Un guerrero, que de la puerta hacia afuera sale con la espada desenvainada, listo para la batalla.

PLAYBOY: Dicen que tienes un coeficiente intelectual alto.
JJ: 148 – 153, lo cual me parece un karma, porque es difícil creer en mitos y leyendas si eres muy racional. Hay cosas que a las personas les satisfacen con mucha más facilidad que a mí, que le dan más tranquilidad que a mí; por eso me ha tocado buscar la meditación, la relajación. Mi vida sería mucho más fácil, si fuera menos racional.

PLAYBOY: Estudiaste Psicología, Comunicación Social, Mercadeo, Publicidad...
JJ: Desde muy joven trabajé en agencias de publicidad como creativo; siempre hacía campañas políticas. A los publicistas no les gustan las campañas políticas, y cada vez que había elecciones, me decían que hiciera yo los slogans. Un día, Lee me preguntó cuántas campañas publicitarias había hecho, le respondí que montones. ¿Cuántas buenas? Tantas. ¿Cuántas excelentes? Muy pocas. ¿Cuántas campañas políticas has realizado? 30. ¿Cuántas han sido exitosas? Todas. Me dijo: “No te quieres dar cuenta, pero eres bueno haciendo campañas políticas”. Le respondí: “Es que no me gusta la política. No me gustan los políticos. No quiero trabajar en política”. Y me explicó: “Hijo, eso no es así. Uno tiene que querer lo que los demás quieren de uno. Por ejemplo, si una mujer es bella y concursa en el Miss Venezuela y gana, va para el Miss Universo y gana, no puede ser astronauta, tiene que ser modelo, y punto. Si reniegas de los dones que Dios te dio, estás jodido. Tú tienes capacidad de síntesis, de planificación, de gerencia, de liderazgo. Esas no son características de un creativo publicitario. Eso es propio de un consultor político, cámbiate”. Y me sugirió que hiciera un ejercicio: “Manda 13 faxes a clientes comerciales y pon tu currículum comercial. Manda 13 faxes a clientes políticos y pon tu currículum político. Deja pasar un mes y me cuentas cómo te fue”. Al mes fui donde Lee y le enseñé los resultados. De las cuentas comerciales, todas las respuestas resultaron evasivas; las políticas, todas positivas.


PLAYBOY: ¿Qué hiciste después?
JJ: Entre 1987 y 1996 fue mi etapa de compartir la publicidad y los negocios, con la psicología, haciendo terapias. También realicé actividades bohemias como dirigir teatro y escribir poemas. Todo esto se disolvió a mediados del año 96, cuando me dediqué solo a hacer campañas políticas. En el 2000 me fui a México, donde se dio la gran expansión de mi carrera, que comprende los últimos diez años. Voy a cumplir 24 años haciendo Consultoría Política Integral. Estando en la universidad, hacía las campañas del FCU, del tipo de la facultad, del estudiante de tal escuela, pero no tenía conciencia de que eso podía ser una forma de vivir; lo hacía porque me gustaba. La gran lección: uno tiene que apreciar lo que los demás aprecian de uno, en uno. Mi maestro en Italia me dijo lo siguiente: “Los seres humanos son los únicos que contradicen su esencia”. Los seres humanos somos los únicos que renegamos de nuestra condición. Si tú descubres cuál es tu condición, tienes el éxito asegurado. Entonces ya o trabajas más, vives de lo que te gusta hacer y te pagan por ello. Mi don es pensar bien; mi vocación es ayudar a resolver problemas a los demás. Y me encanta competir en buena lid.

PLAYBOY: ¿Eres un tipo religioso?
JJ: Practico el Budismo Zen. Es una filosofía, no una religión. Soy profundamente espiritual, pero no soy religioso. Fui educado bajo los principios católicos, de los cuales no reniego, pero no me resultaban suficientes. Busqué una filosofía que fuera más aplicable a la vida, y eso lo encontré en el Budismo Zen. Te enseña a verte desde arriba, y a diferenciar entre la persona y el personaje.

PLAYBOY: ¿Buscas purifi car tu vida a través de la negación de los placeres materiales?
JJ: No, no soy ortodoxo. Me gusta tener cosas materiales pero no me apego a ellas. Doy gracias por lo que tengo, y asumo que no es mío, que son cosas que puedo disfrutar en un momento determinado, pero que alguien más las disfrutará después de que me vaya. El ser humano está de paso. Hay una frase Zen que me gusta mucho: “Estar solo como que si tuvieras visitas, y recibir visitas como si estuvieras solo”. Eso es la paz espiritual. Significa también tener dinero como si no lo tuvieras, y no tenerlo como si lo tuvieras. Cuando alguien me dice: “Estoy feliz”, yo le contesto: “Bien por ti. Yo quiero estar en paz”.

PLAYBOY: ¿Y en cuanto a los placeres físicos?
JJ: Tampoco estoy negado a ellos. Digamos que soy sibarítico, un poco hedonista, pero tampoco me apego. Puedo disfrutar profundamente de los placeres físicos cuando los tengo, y cuando no los tengo, pareciera que no me interesaran. No tengo fijaciones. Pero eso sí, cuando hago alguna cosa, la hago intensamente.

PLAYBOY: El Nirvana para ti sería la paz...
JJ: Y no la he alcanzado todavía. Estoy en eso, cada vez sufro menos.

PLAYBOY: Eres un profesional que consigue poner en las alturas del poder a políticos. En vez de reconocimiento, recibes acusaciones y críticas, ¿por qué?
JJ: Porque la gente es muy llorona, no saben perder. Si fueran más racionales y menos aprehensivos, se darían cuenta de que no hay ningún secreto mágico en hacer ganar a un candidato. Podrían estudiarse mejor y analizar por qué perdieron. Mientras que estén pensando que yo tengo poderes mágicos o estrategias oscuras, nunca van a saber por qué perdieron. Cada quien es responsable de lo que le pasa, sea bueno o malo. Cuando hemos perdido, tenemos profundas sesiones de reflexión para entender dónde nos equivocamos, y no cometer los mismos errores en el futuro. Hemos tenido personas que han perdido en una elección y regresan para ganar la próxima contienda. Estamos en un proceso de mejoramiento continuo. No creo que me las sé todas. Yo no compito contra mis colegas; estoy compitiendo por ser mejor cada día.


PLAYBOY: En cuanto a la política en Latinoamérica, donde has obtenido tus triunfos, ¿piensas que todos los países somos iguales, que sufrimos las mismas dolencias?
JJ: Todos tenemos cuatro defectos impor tantes :
1.- Estamos mirando todo el tiempo hacia el pasado.
2.- Tenemos un culto a lo que hemos sido. Los países que más avanzan son los que miran hacia adelante, no hacia atrás.
3.- Somos autoindulgentes y autocomplacientes.
4.- Los personalismos.
La integración que se propone Latinoamérica, hoy por hoy, es una integración basada en los valores de Bolívar, San Martín, Páez... En valores de hace 200 años, en vez de proponerse la integración de la era del conocimiento. Tenemos que aceptar que nuestras universidades no son las mejores; que nuestros métodos de estudio no son los mejores; que nuestros países no son los mejores. El día que aceptemos que estamos atrasados, pensaremos en futuro y no en pasado.

PLAYBOY: ¿Qué países de América Latina están en vías de superación?
JJ: Chile, Brasil, Colombia y Guatemala.

PLAYBOY: ¿Qué te enfurece más, la injusticia, la mentira o la maldad?
JJ: Las tres, pero me enfurece mucho más la mediocridad, la ignorancia, la irracionalidad, la terquedad, la ceguera colectiva, la histeria, la inamovilidad, la impotencia... Tengo intolerancia a muchas cosas.

PLAYBOY: ¿Has pensado en lanzarte a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela?
JJ: No lo sé, porque nunca he planeado mi vida así. He dejado que las cosas se vayan dando. Tengo una frase que dice:“Un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer”. Si en algún momento de mi vida sintiera que volver a Venezuela a apoyar un gobierno y reconstruir las instituciones fuera para mí una necesidad vital, lo haría. Si no, no. Uno no necesita ser el Presidente para solucionar los problemas de un país. Puedes ayudar estando en otras posiciones. Me motiva más ser vicepresidente. Es un cargo menos expuesto, y creo que podría aportarle más al país, sin necesidad de tanta figuración. Yo admiro mucho a los políticos, van, vienen, no duermen, besan, agarran, no tienen tiempo libre. Yo no sé si tengo esa vocación.

PLAYBOY: ¿De qué está hecho el corazón de JJ?
JJ: (Silencio) Para los enemigos, de platino, de diamante, de uranio, es intocable. Para los amigos, de algodón de azúcar, de cariño, de afecto, de solidaridad. Y para JJ, de inconformidad. Soy totalmente autocrítico, nunca me conformo.

PLAYBOY: A los 46 años, ¿a qué o a quién deseas a tu lado?
JJ: Lo que más me gustaría es estar y tener a mi país en paz. Y por supuesto, deseo una pareja. Alguien que esté en plena expansión de su ser para que no obstaculice o impida lo que yo pueda
hacer. Me gusta lo hermoso, por dentro y por fuera. Me gusta una persona con principios, de mente abierta. Liberal con ética. Inteligente, sencilla. Me gusta que sea “Apolinea”, me gusta la belleza fría, que me inspire ternura y fragilidad.

PLAYBOY: Siempre vistes de negro. ¿Es que por tu cara de niño quieres parecer mayor?
JJ: Tengo tres razones fundamentales para vestir de negro. La primera no te la voy a decir, no la puedes publicar, porque es una promesa personal. La segunda, es que me acostumbré; cuando me visto con otros colores no me siento a gusto. Tengo ropa de colores pero no me la pongo nunca. Inclusive la gente me regala prendas de otro tono y no me la pongo. La tercera es que es súper práctico, nunca te deja mal el vestir de negro. Además, mi forma de vestir está ligada a la usanza japonesa Budista y con una tradición venezolana. La gente no sabe que lo que yo me pongo son liqui liquis trasformados. Tengo 20 versiones modernas de esa prenda. Yo me los diseño y los mando a hacer. Por ejemplo, en Colombia me los hace Ricardo Paba. En Perú tengo otro sastre, y así en varios países tengo gente a la que le mando a confeccionar la ropa que yo uso y la de mis clientes.

PLAYBOY: ¿También te metes en el vestuario de tus clientes?
JJ: Soy súper directivo, me meto en todo. En cómo hablan, cómo se sientan, cómo se van a vestir...

PLAYBOY: ¿Con cuánto tiempo de antelación te contratan para una campaña?
JJ: Bueno, para la de Juan Manuel Santos fueron solo 30 días. En general, me llaman con año y medio o dos años de antelación. Nosotros no hemos perdido ninguna elección, en 23 años, que hayamos empezado con más 6 meses de antelación. El 90% de mis clientes son candidatos que están 15, 20, 30 puntos por debajo en las encuestas, por eso los triunfos, cuando se dan, pisan muchos callos. Por eso siempre buscan la manera de atacarme. Muchos consultores trabajan para quien les pague, yo en cambio trabajo para el que me parece más acorde con los principios de democracia y de honestidad. No creo en eso de la izquierda y la derecha. Simplemente hay
gente demócrata y otras que no lo son. Para los últimos, nunca trabajaría.

PLAYBOY: Después que logras que un político gane una elección, ¿sigues asesorándolo, o allí termina tu trabajo y te desvinculas del país, de las personas y del entorno?
JJ: En general, sigo manteniendo relaciones con todos mis exclientes. A muchos los sigo asesorando mientras están en la vida política. Es raro que dejemos de tener relaciones con exclientes.

PLAYBOY: ¿Te preocupa lo que hagan los políticos que has llevado a la cumbre?
JJ: Definitivamente sí. Me siento ligado a los efectos que puedan generarse producto de una elección. El que deje que lo ayude, lo ayudo. El que no quiera la ayuda, busco cómo influir. En el caso de que haga todo lo contrario de lo que prometió, me alío con el contrario y en el próximo periodo cambiamos el gobierno.

PLAYBOY: La “rumorología” dice que eres un coleccionista nato.
JJ: Tengo una colección de espadas. Tengo más o menos 12.000 DVD’s y los he visto todos. Vuelo 20 horas a la semana, así que veo más o menos dos por vuelo. Los libros me los leo en las antesalas. Tengo la capacidad de leer 150 páginas en dos horas. Tengo gatos y tengo perros.

PLAYBOY: ¿Cuáles son tus libros y tus películas favoritas?
JJ: Tengo varios. Uno de mis libros favoritos y que mejor me describe como persona es “El Arte de Vivir”, de Lin Yutang. El que me describe mejor como estratega es “El Arte de la Guerra”, de Sun Tzu. Realmente leo de todo y veo de todo, desde “South Park” a “Dr. House”. Tengo la serie completa de Alfred Hitchcock, toda la serie de “Dimensión Desconocida”, todas las películas de Kurosawa, la mejor colección de películas japonesas de los años 50, 60 y 70, de Samurais... Todo clasificado y ordenado. Además, me recuerdo de cada una. Soy melómano, cinéfilo y bibliófilo, patológico. Y ahora con el iPad, peor. Mientras más actividades le metas al cerebro, más contento estás. Mientras menos actividad tienes, más flojo te vuelves y más deprimido te tornas.

PLAYBOY: Te consideras un “soltero de oro”
JJ: No. Lo que pasa es que vengo de ser un nerd. Yo soy nerd y no tengo ninguna conciencia de mi apariencia física. No me miro al espejo más de minuto y medio.

PLAYBOY: ¿Te gusta la soledad o te sientes solo?
JJ: No me siento solo, y sí me gusta la soledad. Extraño a mi país, a mi familia, a mis amigos...

PLAYBOY: ¿Te gusta la soledad o te sientes solo?
JJ: No me siento solo, y sí me gusta la soledad. Extraño a mi país, a mi familia, a mis amigos...

PLAYBOY: ¿Estás en tu mejor momento?
JJ: No. Estoy en un buen momento, pero quisiera pensar que siempre habrá mejores momentos.

PLAYBOY: ¿Cuál ha sido tu mayor logro a nivel profesional?
JJ: Convertirme en lo que quería ser. A los 17 años pensé que no sería fácil, que no sería posible. Todo lo que tengo y soy, ha superado mis expectativas. La vida me llevó a esforzarme duro y creo que eso, hasta ahora, ha sido mi mayor logro.

PLAYBOY: Si volvieras a nacer, ¿qué harías diferente?
JJ: No iría a la universidad por tanto tiempo. No lucharía tanto contra mi propia naturaleza. Aceptaría las ideas y la formación de los padres. Prevendría lo que pasó en Venezuela.

Fuente: PLAYBOY FEBRERO 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

Primera firma de Consultoría Política en Perú

Sociedad Política es la consultora de comunicación política y asuntos públicos de referencia en Perú. La firma asesora a partidos políticos, alcaldes, presidentes y candidatos nacionales y municipales. En asuntos públicos colabora actualmente con gobiernos locales, empresas y organizaciones civiles.

La firma, dirigida por el consultor político Ever Ramirez, está formada por profesionales del ámbito de la consultoría, el derecho, la comunicación y las nuevas tecnologías. El despacho se ha caracterizado desde su fundación por mantenerse fiel a sus principios: la capacidad de innovación, la ética, la calidad del trabajo de consultoría y la obtención de resultados.

Su equipo ha participado en varias de las más importantes operaciones legislativas y empresariales de los últimos años. Cuenta con una gran experiencia en dirección de campañas políticas y elabora habitualmente Informes Estrategicos de Inteligencia, en el análisis de estrategias de comunicación de partidos políticos y empresas.

Sus consultores compaginan su actividad profesional con la docencia en Universidades y Escuelas de Negocio formando a futuros profesionales de la consultoría política y las public affairs.